RD Ley 13/2012 utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios y análisis estadístico. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.    Información    Aceptar

 

XV FESTIVAL DE JAZZ DE SAN JAVIER. Duende, embrujo y jazz con Dorantes.

 

La localidad murciana de San Javier acogió a público y músicos el sábado 21 de julio con un calor húmedo –muy propio de la zona del Mar Menor– que nos hizo sudar sin apenas movernos. Pero fue una noche muy propicia, la de esta octava jornada del XV Festival de Jazz San Javier, para la música con duende, embrujo y jazz que nos dejaron David Peña Dorantes, el pianista andaluz, y la singular voz de la trianera Esperanza Fernández. Ambos supieron ofrecer una extensa muestra de su sabiduría musical, demostrando por qué Dorantes está considerado como uno de los pianistas españoles más importantes del momento (dentro de poco viajará de nuevo a Nueva York), y de cómo se puede utilizar el amplísimo conocimiento del cante flamenco que tiene Esperanza Fernández para interpretar jazz; algo que la cantaora sevillana del barrio de Triana ya ha realizado desde hace tiempo.

La segunda parte de este octavo día de Jazz San Javier estuvo dedicada al regreso de otro “amigo de la casa”: Toquinho. Con él y su magnífico grupo –al que se sumaba Anna Setton, una joven cantante brasileña–, la fiesta estaba asegurada para la noche del sábado. Les cuento.

David Peña Dorantes mostró por qué se le considera un pianista libre y sin ataduras. Y lo hizo sin ruidos ni estridencias, con mucha escuela y dominio del instrumento. Su música es una clara mezcla de todo aquello que se puede unir: el flamenco, la denominada música clásica, el jazz… Los resultados son asombrosos, en el sentido más positivo del término. Cuando se escucha la música de Dorantes, uno pasa con una facilidad pasmosa del clásico al flamenco o a un pasaje de jazz, antes de parecer estar caminando por las calles de Nueva York o escuchar una preciosa banda sonora.

El concierto se inició con una pieza en solitario, “Libertad Ante El Espejo”, en la que David Peña Dorantes dejó ya una primera muestra de su gran talla musical. A continuación, el contrabajista Javier Moreno y el baterista Nano Peña hicieron su aparición en el escenario, y tras una larga introducción hasta que ambos intervinieron, otra pieza tradicional del más puro estilo flamenco para dar la bienvenida a Esperanza Fernández; una de las voces más destacadas del denominado “nuevo flamenco”, que nos deleitó con “Atardecer”.

Tras ofrecernos “Orobroy” y “Semblanzas De Un Río“ (ambas en una sola interpretación) en formación de trío, Ricardo Moreno, el guitarrista del cuarteto que presentaba Dorantes en su primera visita a Jazz San Javier, hizo su aparición junto con Esperanza Fernández, que dejó otra muestra de ese arte trianero heredado de una amplia familia consagrada al flamenco en “Caracola”. Pero no crean ustedes que todo era flamenco, no. Porque tanto Dorantes como la propia Esperanza Fernández tienen una dilatada trayectoria por el mundo del jazz, en el que han bebido de muchas corrientes que reflejan en sus temas. Ello, lejos de aburrir, le confería un atractivo añadido a un concierto que resultó mucho más seductor y emocionante de lo que una mayoría pensó a priori. Una muestra inequívoca de lo que les narro se dejó escuchar en la pieza “Sin Muros Ni Candados”, que volvió a arrancar los eufóricos aplausos de un auditorio que “hervía” con estos músicos españoles.

Por un momento el escenario quedó con ambos, y la cantaora presentó “Yelen Yelen“, explicando que “siempre sobrecoge recordar los campos de concentración nazis”; un comentario que levantó los aplausos del público. A continuación, el regreso de Ricardo Moreno, que nos sorprendió con su ejecución a la guitarra a través de “Aliento“, en la que había mezcla de estilos (fue la tónica general de este concierto de Dorantes), pero de una manera especial hacia la bossa nova, que ejecutó de manera correcta; tal vez haciendo un guiño a quien, tras ellos, iba a convertir el Parque Almansa en una fiesta brasileña, caipiriña incluida (la típica bebida llegaría tras las actuaciones). Este concierto de Dorantes y Esperanza Fernández finalizaba con “4 Leguas de Amor”, que levantó al público de sus asientos y dejando tal cantidad de ovaciones que los músicos tuvieron que regresar al escenario, para regalar un bis titulado “Caravana de Los Zincalis”.

Si hay que hacer honor a lo visto y escuchado durante la primera parte de esta octava jornada del XV Jazz San Javier, el concierto de Dorantes con Esperanza Fernández fue una enorme demostración de conocimientos musicales, en los que la monotonía no tenía cabida, haciendo un extenso recorrido de estilos y tendencias, que dieron como resultado un producto de primerísima calidad. En definitiva, muchos de los que tuvimos la suerte de poder contemplarlo creo que acabamos con otra idea muy diferente de la que, previamente, nos habíamos hecho sobre David Peña Dorantes Cuarteto, con la cantaora Esperanza Fernández. Con ellos, les puedo asegurar que España tiene a unos músicos de primer orden en el contexto internacional. Yo, de ustedes, estaría muy atento a sus evoluciones en los próximos años.

opinar.net    Andrés Garrido    01/08/2012